Amador y su mujer eran conocidos como "Los Cuquis" del inmueble, eran la típica pareja de clase media que vivía por encima de sus posibilidades económcas. Se trataba de una persona que siempre exigía lo que merecía, o creía que se merecía, imponiéndose muchas veces, y cada vez que le tocaban, respondía con su frase "Pero no toques. ¿Por qué tocas?".
No hay comentarios:
Publicar un comentario